¿RETENER O SOLTAR?

16.07.2018

¿Retener o soltar? ¿Tienes miedo a dar un paso que sabes que lo cambiaría todo? ¿Miedo a cambiar de trabajo? ¿Miedo a decir "hasta aquí, esto no me hace feliz" para salir de tu zona de confort, ya sea en lo profesional o en lo personal? ¿Mejor malo conocido que bueno por conocer? ¿Todo vale hasta que te cause una enfermedad?

No es necesario esperar tanto, eres creador/a de tu vida. Más allá de las decisiones que tomamos conscientemente, estamos siendo leales a nuestro sistema familiar, a nuestro linaje.

Vinimos con un objetivo para cumplir nuestro propósito, pero al mismo tiempo, desde el inconsciente, nuestro papel en el sistema familiar nos lleva a cumplir un papel concreto, y eso muchas veces, "nos tira, nos retiene" y nos aleja de nuestro propósito.

"El alma familiar es algo que trasciende al individuo y que es una fuerza que une y dirige las vivencias, los guiones y los destinos de las personas que pertenecen a este sistema familiar y lo hace conforme a ciertas leyes, es decir a ciertos órdenes del amor que tienen que ser respetados para que el amor se logre", (Joan Garriga, psicólogo humanista; entrevista para la Asociación Española de constelaciones familiares Bert Hellinger).


Hazte estas preguntas:

  • ¿Qué pasaría si dejo de tomar mis decisiones para contentar a los demás?
  • ¿Qué experiencias permitiría en mi vida si decido tomar las decisiones que me hacen feliz, pese a lo que "los demás esperan de mi"?
  • ¿Qué necesito que ocurra para tomar las riendas de mi vida? ¿Qué "la vida" me ponga entre la espada y la pared?

¿Mejor en tu zona de confort?  

"Cada uno de nosotros tiene su propia "zona de confort", un concepto que no se limita a un lugar real sino que más bien es un constructo psicológico que define nuestra rutina en la vida cotidiana" (definición de los psicólogos Robert M. Yerkes y John D. Dodson, 1908). 

Normalmente buscamos hábitos que marcan una rutina diaria, y ahí incluyo la manera que tenemos de hacer las cosas, de hablar, de recibir una respuesta, de quejarnos constantemente, de ver "complicaciones" en cada circunstancia que nos llega. Cuando las cosas no son de esta manera o aquella otra, me siento insegur@ y siento que no me gusta, aunque no sea consciente de por qué.


En mi zona de confort siento que "lo tengo controlado", y así siento una falsa seguridad. En pocas palabras, es creer que estas a salvo. Pregúntate: ¿A salvo de qué?


En realidad, no controlamos nada. Nada se puede controlar. Digo más, no tendríamos que tener "la necesidad" de controlarlo todo. En el momento que caemos en ese falso control, perdemos la libertad, y entramos en un estado de estrés y ansiedad, a veces, casi constante. Y en estados prolongados empezamos a somatizar enfermedades inconscientemente.

<<Los miembros de una familia repiten patrones familiares de generación en generación, recreando una y otra vez sucesos del pasado. Inconscientemente "asumimos" un patrón familiar que puede ser destructivo, de abandono, ansiedad, depresión, ira, culpa, soledad, alcoholismo e incluso enfermedad, como una forma de "pertenecer" a nuestras familias debido a una lealtad inconsciente por temor a ser expulsados del vínculo familiar>>, (doctora Miroslava Ramírez).


La familia sólo marca el camino de lealtad al sistema familiar, y cuando un hijo siente frustración con un patrón de lealtad, puede tomar la decisión y responsabilidad de romper con ese patrón, o transformarlo. El primer paso para ello es tomar conciencia, y desde ahí comprender e integrar la información. Además en ese proceso de transformación, tendremos todo el apoyo de nuestros ancestros, nuestros antepasados, para que hagamos lo que hemos venido a hacer: cumplir nuestro propósito.

Sólo tú puedes andar tu camino.



¿Y si te sueltas de tus miedos? ¡Vuela!

La vida es un regalo, ¡aprovéchala!

Salir de esta zona de confort supone entrar en la incertidumbre y dejar de controlar lo que tiene que ocurrir, o cómo tiene que ocurrir. Salir de la zona de confort es fluir con la vida.

Cuando vives la vida para agradar, no estás viviendo tu vida. Tienes un propósito. Cada persona tiene el suyo. Fluir con la vida es seguir el instinto que dicta tu corazón, confiando, que en cada paso que das en la dirección que sientes de verdad, desde tu corazón, hay más probabilidades de que las cosas salgan bien, que mal. ¿Y eso, quién te lo asegura (control)? La respuesta sólo puede saberse experimentándolo. De eso se trata, de SOLTAR el control y empezar a vivir la vida.

Tras pasar la barrera del miedo a dar tus pasos y la incertidumbre de lo que ocurrirá... como solemos decir, "después de la tormenta, llega la calma". ¿Qué puedes ganar? VIVIR TU VIDA.


En resumen...

Cuando te abres al fluir de la vida, te das cuenta que de la misma manera que sientes miedo cuando estás en tu zona de confort, sientes la incertidumbre cuando estás tomando las decisiones "sin control", pero a cambio, estás siendo libre de elegir por y para ti, porque recuerda: ¿quién es la persona más importante de tu vida?... Hay quien responde otra cosa, pero piénsalo bien... La persona más importante de tu vida eres tú, y has venido a experimentar la vida tal y como tú la sientes, y eso, nadie puede hacerlo por ti, y nadie puede decirte (u opinar) cómo tienes que vivirla.


María FHernández



Referencias:

  • Bert Hellinger, Joan Garriga, Josep Soler, doctora Miroslava Ramírez.